Es evidente que la coyuntura económica ha provocado un fuerte impacto en las expectativas de los consumidores, que se ven obligados a controlar más que nunca su presupuesto para ajustar sus gastos y sacrificar las compras más prescindibles. En época de crisis los consumidores compran menos pero más veces, y ahorran con las marcas del distribuidor y los discount.
A través del análisis de las compras de 8.000 hogares en el primer semestre del año, TNS Worldpanel desvela cómo la situación económica está modificando las tendencias de consumo y cómo el consumidor se adapta ante el nuevo escenario.
Según el análisis de TNS Worldpanel la evolución en volumen de la cesta de la compra sólo decreció un 0,1% durante los primeros seis meses de 2008.
Las partidas de productos más imprescindibles como alimentación y droguería permanecieron estables, mientras las compras de perfumería, con una demanda más elástica, decrecieron un 1,4%. Fuera del Gran Consumo (cesta de la compra), el consumidor también ha ajustado sus compras de textil, de productos de impulso fuera del hogar como golosinas, helados y bebidas, y de combustibles, otros mercados analizados por TNS Worldpanel, que cayeron en volumen un 2,4%,un 4,3% y un 7,6% respectivamente.
A pesar del estancamiento de la demanda, el sector de Gran Consumo consiguió crecer un 5,1% en valor, en parte debido al aumento de los hogares del 2,2%, y en parte por el incremento de precios de algunos productos básicos como el aceite de girasol, la leche o los derivados del trigo.
A pesar de la subida de precios, las familias no recortan el consumo en determinados productos, como en los lácteos. Según explica Ana Berdié, marketing director TNS Worldpanel, durante el primer semestre del año, el consumo se mantuvo estable respecto al mismo periodo de 2007. En total, y aunque compraron lo mismo, los hogares españoles gastaron hasta un 23,7% más en leches y batidos que el año anterior, y un 6,1% más en derivados lácteos. La categoría más perjudicada fue la de la pastelería/bollería, que se vio reducida en un 11,3% respecto al año anterior, si bien su gasto en valor se mantuvo estable.
Ante la coyuntura económica actual, el consumidor ajusta su selección de marcas, el lugar en el que compra y la frecuencia con que lo hace. La marca del distribuidor en este período alcanzó un 31,8% de cuota del mercado de alimentación y bebidas (sin incluir frescos perecederos), frente al 28,6% que consiguió en el mismo período de 2007. Eso representa una ganancia de más de 3 puntos de cuota de mercado en un sólo año. La marca del fabricante ha tenido un aumento del 4% en valor y la marca del distribuidor ha registrado un incremento de su facturación del orden del 20%.
En cuanto a la frecuencia de las compras, durante el primer semestre de 2008, el consumidor acudió 33,8 veces a comprar productos de alimentación y bebidas (sin frescos perecederos), una cifra ligeramente superior a las 33,5 que lo hizo en el primer semestre de 2007, pero que representa un importante cambio de tendencia respecto a los últimos años. Eso le permite cargar en su cesta los productos que realmente necesita, reduciendo un 2,9% el volumen de compra.
Además, un 77% de las amas de casa dice utilizar cupones de descuento, un 64% utiliza los folletos para ver promociones, 6 de cada 10 (59%) participa en promociones de regalo de producto, y un 44% participa en las promociones de las etiquetas de los productos. El 65% de los hogares considera una buena idea las tarjetas de fidelidad.
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